La logoterapia
Para Frankl, la búsqueda de sentido es el motor primero del ser humano, por delante de la búsqueda del placer o del poder. Es esa voluntad de sentido la que nos mantiene en pie. Privar a la existencia de significado crea un vacío interior, fuente de malestar. La logoterapia, la corriente que fundó, ayuda a cada uno a descubrir la misión que solo a él le pertenece. Porque encontrar un porqué hace soportable casi cualquier cómo.
Quien tiene un porqué para vivir puede soportar casi cualquier cómo.
Leer el resumen completo →
La última de las libertades
Frankl atravesó la prueba de los campos, donde todo podía serle arrebatado al hombre, salvo una cosa. Entre lo que la vida nos impone y nuestra respuesta subsiste un espacio, y en ese espacio reside nuestro poder. No siempre controlamos las circunstancias, pero conservamos la libertad de elegir nuestra actitud frente a ellas. Incluso despojado de todo, el ser humano conserva una dignidad interior que nadie puede quitarle.
Se le puede quitar todo a un hombre salvo una cosa: la libertad de elegir su actitud.
Leer el resumen completo →
Tres caminos hacia el sentido
El sentido no es una idea abstracta: se descubre de forma concreta, de tres maneras. Primero por la acción, realizando una obra o una tarea que nos supera. Después por el amor, entregándonos a otra persona y ayudándola a realizarse. Por último, por la actitud adoptada frente a un sufrimiento inevitable, cuando el destino ya no puede cambiarse. Entonces incluso la prueba se convierte en una ocasión para crecer y dar testimonio.
Cuando ya no podemos cambiar una situación, el desafío es cambiarnos a nosotros mismos.
Leer el resumen completo →
El vacío existencial
Ya en los años 50 Frankl describió un mal muy actual: el aburrimiento profundo y la sensación de absurdo que aparecen cuando ninguna tarea nos llama, la famosa neurosis del domingo. Cuando falta el sentido, el ser humano compensa con la carrera por el placer, el poder o la distracción. La pregunta no es qué espero yo de la vida, sino qué espera la vida de mí.
El vacío no se llena con distracción, sino con una tarea que nos llama.
Leer el resumen completo →
El optimismo trágico
Frankl no predica el pensamiento positivo: propone decir sí a la vida a pesar de la tríada trágica del sufrimiento, la culpa y la muerte. Cuando un sufrimiento es inevitable, queda la libertad de transformarlo en logro mediante la actitud que adoptamos ante él. Es lo contrario de la negación: mirar lo peor de frente y aun así elegir responder con dignidad.
Se puede decir sí a la vida incluso cuando ella no dice sí de vuelta.
Leer el resumen completo →